El conciertazo

OPINIÓN

Cuenta la prensa de hoy que El Conciertazo de Calp ha costado 85.000 euros. Dinero es, desde luego: nada para quien no tenga que aflojarlos. De este monto total, 35.000 euros han sido aportados por el Ayuntamiento de Calp, 45.000 por La Dipu y el pico restante por Global Ómnium, una empresa que imagino que algo sacará de todo esto. La noticia es buena, esperanzadora, indica que este tipo de celebraciones tienen su público y además son económicamente viables: con la concurrencia que atrajo el evento, unas 2.000 personas, el coste del espectáculo por asistente apenas supera los 42 euros. Así, a primera vista, parece que existe margen para que la iniciativa privada pueda promover este tipo de macro conciertos, ¿no? ¿Quién no tiene cincuenta eurillos para pagarse alguna entrada? O conciertos más modestos, donde el placer de la música se ofrezca en otro tipo de dosis y formatos.

Los que conocemos a fondo cómo se encuentra el mundillo musical vemos este asunto con otros ojos. Sabemos bien lo que cobra un violín por hacer un bolo, lo que se paga a un metal por un ensayo. De hecho, sabemos hasta lo que cobraron los músicos de El Conciertazo.

Nunca fueron buenos tiempos para la lírica. Me dicen que sin vino y chocolate por la cara, y con el precio mínimo de un ticket en la puerta, la cosa habría resultado bien distinta. No lo sé, supongo. Hace un tiempo existió en Calp una banda llamada «de Las Almendritas» que asaltaba las mesas y arramblaba con las «picaetas» ofrecidas tras los frecuentes actos oficiales. Puertas abiertas y todo gratis, menuda fiesta. Eran depredadores insaciables, implacables. Llegó la crisis e hicieron entrega de las armas.

En Calp cerramos la escuela de música para ahorrar y optamos por deshacernos de la llave. Más allá del valor que demos a las cosas, lo que es gratis a veces se agradece y en otras ocasiones se desprecia.

2 Replies to “El conciertazo”

  1. Un lujo de concierto. Considero que los lujos se deben pagar o bien buscar más modestos fines musicales sin ágape incluido, por el elevado coste que dices se ha producido. La programación cultural anual de CALP es pobre y errática no tiene planificación ni programación convincente y estos eventos que son estupendos y concitan a numerosa gente recuerdan a esa forma de hacer política a base de dádivas y eventos singulares, aquí en Valencia tuvimos una maestra en esa forma de hacer cultura… Tendrá algo que ver el que alcalde de CALP y presidente diputación de Alicante sean el mismo Cèsar Imperator?

  2. El asunto, Eugeni, es que si esa brutalidad de dinero se hubiese gastado en cachés para los músicos podría entenderse. Mi situación es incómoda y no puedo profundizar más en el asunto. La cultura y los artistas de este país están en manos de desaprensivos. o directamente, en manos de delincuentes.

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