Masía de l’Empedrola. s.XVIII. Calp

El presente artículo pertenece a la publicación “Masías, casas fuertes y otras cosas memorables”, ocupación y poblamiento del territorio de Calp entre los siglos XVIII y XIX. La obra incluye el estudio de 40 masías y casas de labranza históricas desde diferentes enfoques. En este trabajo se analizan los orígenes de estas viviendas en el tiempo y su devenir en cuanto a usos y propiedad, incidiendo en el régimen de tenencia de la tierra, los sistemas de cultivo, el propio objetivo de las explotaciones, sin olvidar la influencia del medio físico en las que se enclavan. Todo ello permite reconstruir, a través de una especie de “arqueología de la propiedad”, una visión global de los inicios del poblamiento del territorio de Calp.

MASÍA DE L’EMPEDROLA

Descripción y localización: se halla la casa en el paraje denominado l’Empedrola, situado en la zona más septentrional del término municipal de Calp. Linda éste con el término de Benissa, el barranco de l’Aljub, Pedramala y la Cometa. En su cota superior presenta una altura de 166 m. y un desnivel de 100 m. hasta su nivel inferior. La antigua vivienda se encuentra reformada desde los años 70 del pasado siglo y en la actualidad ofrece el aspecto de un chalet de recreo.

Origen y significado: recibe su nombre del paraje en la que se halla erigida. El topónimo es recogido por transmisión oral. Documentado por Fabián y Fuero en 1791, refiere el documento a una casa conocida popularmente como “An-Pedrola o Dn. Pedrola”, denominaciones derivadas del valenciano y castellano que sugieren el tratamiento de respeto o distinción social hacia un antiguo propietario. Aparece en el RFFU de 1893 como “Ampedrola 69”. La voz “Empedrola” sugiere la referencia a un terreno árido, montuoso, abundante en piedra.

Aprovechamiento agrícola: la superficie catastrada  de la parcela principal es de 462.866 m2, dedicada a pastos, viña de vino y arbolado. Su valor en renta anual por ha asciende a 190,1193 ptas. (AC. 1916. Pol 5. Par. 1).

Doña Dolores Piera Torres. Fuente: el autor

Tipología y características arquitectónicas: la casa de l’Empedrola representa un típico ejemplo de vivienda rural dieciochesca de nuestra comarca. Mediana en tamaño, queda incluida en la catalogación de “casa de tros” al haberse constituido históricamente en un centro agropecuario de producción de al menos cincuenta hectáreas de terreno. Consta de un cuerpo principal paralelo a fachada, de dos alturas y cubiertas a dos aguas, situado frente a un corral parcialmente cubierto. Este frente se encuentra consolidado por dos contrafuertes de fábrica antigua. En su parte delantera, orientado a mediodía, con acceso al corral, se ha añadido un riurau de tres huecos adintelados. Encontramos otro riurau adosado a la parte posterior del edificio y una era de trillar orientada a levante. El inmueble, hoy chalet de la urbanización del mismo nombre, nº 1H, sufrió una severa reforma a finales de los años setenta del pasado siglo y en la actualidad apenas conserva algunos elementos que sugieren su aspecto originario (RF 1941, ver croquis, Cometa nº 83, Dolores Piera Torres, Benisa).[1]

−Datación: segunda mitad del siglo XVIII.

−Noticias histórico-genealógicas: El informe Fabian y Fuero, 1791 (Ivars Cervera, 2007:187) nos permite documentar la edificación al aparecer listada en su relación de viviendas rurales calpinas como “2. La casa de campo con labranza, vulgo de An-Pedrola o Dn. Pedrola, de Joseph Andrés, habitada”. El informe se refiere al entonces joven propietario benisero, Josep Andrés Torres (n. 1762), requeridor de la costa, casado el 4 de julio de 1810 con doña Mariana Feliu Sala, de Juan Bautista y María, y fallecido cuatro años después, el 27 de enero, sin haber tenido descendencia. Don José fue hijo de Juan Andrés y Feliu (n. 1732), ya propietario de la edificación, requeridor de la costa a su vez, fallecido en Benissa el 11 de marzo de 1783. Había casado con María Francisca Torres y Feliu en 1760.[2]

La casa sería heredada por una hermana de don José, doña María Francisca Andrés Torres, casada en 1817 con don Pedro Torres e Ibars del Povil, teniente coronel. Su hijo, Francisco Pascual Torres, nuevo dueño, fue un destacado miembro de la saga benisera durante el XIX. Había nacido en Benissa el veintitrés de abril de 1821. Tuvo cuatro hermanas: Antonia, Ana María, Francisca de Asís y Josefa María. Casó en diciembre de 1861 con doña Francisca Abargues Domenech (n. 1837). No tuvo descendencia y falleció el 23 de marzo de 1888. Don Francisco Pascual ostentó la  alcaldía de Benissa en dos ocasiones: una en 1852 y la otra entre 1865 y 1868. En 1865 acometió trabajos de cimentación de la casa ayuntamiento, ayudó a la parroquia para la adquisición de campanas nuevas y reformó la prisión consistorial.[3] Doña María Ana, conocida por doña Mariana Torres Orduña, sobrina de don Francisco Pascual, heredó la finca y ya viuda de doña Joaquín Piera, falleció el diecisiete de junio de 1918 con testamento de veintiséis de junio del año anterior, otorgado ante el notario de Valencia don Salvador Romero Redón. En dicho testamento, por carecer de herederos forzosos, dispone que todos los bienes que posee y que pertenecían por herencia de su hija, María de los Dolores Piera Torres, se constituyan en administración, destinando sus rentas a la fundación y sostenimiento de un asilo para pobres que se denominaría “Asilo de Nuestra Señora de los Dolores, San Joaquín y Santa Ana” (Luri y Sala, 2002: 218).

José Ripoll Ribes, Pepe l’Empedrola. Fuente : el autor

En 1894, según el reparto del impuesto de consumos de los vecinos del extrarradio, aparece como contribuyente de primera categoría “Salvador Yvars Giner, Ampedrola, con 8 personas a su cargo”. Se trata de su masovero de la época. En 1871, en el vecindario de aquel año, encontramos a Juan Ivars Giner, hermano de Salvador, domiciliado en el Cuartel del Este nº 51. Salvador Ivars Giner (n. 1827), emparentado con los Ivars “de Roca”, natural de Benissa, de Tomás y Josefa, había casado el tres de noviembre de 1859 con María Gertudis Santacreu Escuder.[4] En el año 1900 vuelve a ser censado como vecino de la partida por el ayuntamiento. Ya entrado el siglo XX, la casa será ocupada por los hermanos Ripoll Ribes de Benissa en régimen de arrendamiento, José (n. 1913), albañil, Emilio (n. 1914) y Alfredo (n. 1917), nietos del hombre de confianza de los Torres Orduña, José Ripoll Crespo (n.1856).[5]

−Ubicación catastral: 1916/1947: polígono 5, parcela 1; 1961: polígono 4, parcela 19.

−Referencia catastral actual 6254004BC6865S0001KD, PD La Empedrola, 1H.

−Coordenadas geográficas: 38°40’30.01″N  0° 3’33.03″E

−Descripción registral: El título inscrito reza: “Una heredad llamada La Empedrola en el término de Calpe, partida de su nombre, que se compone de una casa de labor, señalada con el número sesenta y siete, cuartel del Este, y un riurau o secadero de pasa enclavados en las tierras de su dotación, que comprende una extensión de veintiséis hectáreas noventa y dos áreas cuarenta y cuatro centiáreas, en dos trozos muy próximos entre sí: Uno de ellos, de veintiséis hectáreas cincuenta y nueve áreas veinte centiáreas de tierra secana en parte, destinada a cereales, en parte a viña moscatel, en parte con algarrobos y parte considerable de tierra inculta e improductivo, lindante, por Norte con tierras de José Cabrera Crespo y de Antonio Ivars Ivars. Y el otro trozo comprende treinta y tres áreas veinticuatro centiáreas denominado “Salamanca”, parte con viña de moscatel y parte inculto, lindante por Norte, tierras de Teresa Tur Crespo, por Este, de herederos de Don Joaquín Abargues, por Sur, de herederos de Antonio Tur y Oeste, de María Tur Crespo. La casa con su aljibe se halla enclavada en el primero y principal de dichos trozos, ocupando un área de dieciocho metros ciento veintinueve milímetros de fachada y veintidós metros seiscientos cincuenta milímetros de fondo, componiéndose de piso bajo, desván y corral cubierto. Vale catorce mil setecientas pesetas”. Finca: 5.147. Inscripción: 26 de noviembre de 1969.


[1] El cuerpo principal presenta un frente de 15,80 m. x 8,90 de fondo. Riurau posterior. 15,80 x 3,90 m. Riurau anterior, 15,80 x 4,30 m. La superficie de corrales es de 250 m2.

[2] AHPB. Matrimonios. M-01 (1747-1775) f. 71 v.

[3] Notas facilitadas por J.J. Cardona Ivars.

[4] AHPB. Matrimonios. M-05 (1853-1863) f.105.

[5] En la encuesta del Censo agrario de España de 1962, los terrenos de l’Empedrola se encuadran dentro de las tierras trabajadas por los Ripoll “Empedrola”. Emilio Ripoll Ribes, Cometa 68, declara una superficie labrada de 31,9 ha en dos trozos. Posee un mulo, una oveja, una cabra y ocho gallinas. Su hermano Alfredo, domiciliado en Cometa 70, confiesa trabajar 32,2 ha también en dos trozos. Declara los mismos animales que su hermano (archivo privado del autor).

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