El Mas de Fuertes. Canelles, Benissa. Una versión extraña

Mas de Fuertes, al pie de la sierra de Les Pedrisses. Imagen de 1995.
Mas de Fuertes, al pie de Les Pedrisses de Bernia. Imagen de 1995.

El trazado de la autopista A7 a su paso por Calp-Benissa produjo una herida mortal en la anatomía de la partida de Canelles. En sus crestas y barrancas, donde el campo no existe como tal pues todo es monte, ni la caseta de camp recibe este nombre sino el de mas, que es forma de evocación serrana. Para muchos habitantes de Benissa o Calp, Canelles o el Barranc Salat son partidas rurales que no existen. Son quizá conocidas por los amigos del senderismo, por los cazadores, por los empleados municipales que las recorren ocasionalmente acompañados por el insoportable runrún del tráfico rodado. Odiosa perturbación de esos enclaves. De cuando en cuando el fuego, accidental o provocado, arruina pinares y asola monte bajo y matorrales, degradando aún más el entorno agreste de sus gargantas.

La Codolla de Félix y Ximo Jorro "El Calvo"
La Codolla de Félix (Mas de Fuertes) y Ximo Bordes Jorro “El Calvo

Me lleva un buen amigo a coleccionar topónimos por aquellos lares. El cauce seco por donde desaguaba Bernia hacia el mar en el pasado ofrece ahora una buena variedad de nombres de lugar para el curioso. Estas voces tienen su origen en los relieves que labraron las aguas desde antiguo y en las piedras que fue juntando el hombre con su ciencia: tolls, fontetas, pous, cudols, codollas, forns de calç, corralsmasos.

Con Cardos al frente, dejamos la Casa del Pomero a la vera de una senda y subimos y bajamos para hundir los pasos por una trocha abarrancada. Cae el camino hacia la izquierda hasta llegarse a un fondo de sembrados. Un silencio de sierra cerrada de pronto nos aplasta. La vida se para y nos sentimos observados por pupilas expectantes. Mi compañero, que es oriundo del paraje, recuerda ese mutismo de monte profundo de sus años de niñez, que es el mismo vacío en el aire que ahora intimida y parece detenerlo todo.

Quin silenci… No podries viure ací. Et tornaries loco.

− Estamos a cinco minutos de Calp, Ximo.

No aguantes ni una setmana… Escolta.

Ximo comienza a tararear una monserga. Canta y recanta una letanía absurda que tiene bien grabada en la memoria. La escuchaba habitualmente siendo un niño, repetida hasta el aburrimiento en la voz de una joven trastornada que habitaba en una masía situada a varios cientos de metros de la suya. El silencio rotundo de entonces era sólo violentado por aquella cantinela lejana y enfermiza. La mujer cantaba, repetía la letrilla y no callaba nunca.

Si treia les cabres a pasturar encara s’escoltava mes fort. Fa temps que va faltar.

 

Mas de Fuertes, en la actualidad
Mas de Fuertes, en la actualidad

 

Callamos, e insiste el silencio en su bullicio orfeónico de ausencia. Soledad. Chocan nuestras botas contra los cantos del camino y se escucha el mal ritmo de un traspié. Desde lo alto, planeando en círculo sobre unas peñas, nos avista un soliguer vigilante de sus crías y la urna del cielo distribuye las umbrías y oscurece nuestro último repecho. Vamos alcanzando un mas encajado al pie de Les Pedrisses. Me contaron que una pareja de holandeses, pintores de brocha fina, se fueron a vivir un tiempo a él hace bastantes décadas. Subían y bajaban las cuestas de la sierra dando botes dentro de un sufrido dos caballos. Debió de ser por los setenta, años de sueños kitsch y de colores primarios. Conozco el mas. A él me llevó Vicent del Xacal hará más de veinte. Por entonces se hallaba entero −Vicent también lo estaba−, con su portón cerrado y la techumbre intacta. En un establo medio abierto encontré entonces unos arreos de macho colgados en un muro. Allí mismo los volveré a descubrir en dos minutos, tras salvar los restos de la naya y lo que quede del naufragio: que la lluvia siempre es agua.

Mas de Fuertes, diciembre, 2017. Fuente: Robert Ramsey
Arreos en el establo.
Arreos en el establo.

Consulto mis notas. Parece que el mas, conocido como Mas de Fuertes o de Miquel de Félix fue propiedad de Carlos Torres Orduña. Me temo que si el ricacho llegó a dueño de esta finca sería por poder cobrarse alguna deuda y no para darse el gusto [1]. La construcción conserva una apariencia adusta, extraña. Es de una morfología inusual y de fábrica antigua. Fue edificada en una única crujía, encajando su muro de carga posterior en el mismo monte, y con dos plantas de escasa altura. Su fachada presenta las evidencias de una ampliación posterior: las cantoneras apuntan la unión por el entrecejo de los ventanucos. En la actualidad, la edificación se halla en estado de ruina y advierte peligro con su tejado tronchado sobre el piso de la cambra. La vegetación se ha comido el establo y la naya por su cara sur y por la norte perviven los restos de un horno y la capilla de un pozo seco. Detrás, un corralet desvencijado y a cien metros, monte arriba y en un llano, parece que en su día hubo una era de trillar.

La denominación del mas puede proceder del nombre de algún antiguo aparcero, apellidado Fuertes, pues encontramos algunos vecinos instalados en estas tierras durante el s. XVIII que portan el apellido. Así, podemos documentar el matrimonio entre Antonio Tur y Francisca Fuertes, en 1786, el varón, hijo de Antonio Tur y María Botella, ella de Francisco Fuertes y María Moragues. El mas, durante buena parte del s. XIX, fue habitado por los “Sogalls” de Benissa: Francisco Tur Tur, oriundo de Benimarco, y su esposa, Magdalena Frasquet, e hijos [2]. Quico “Sogall” fue esquilador y tratante. Falleció en 1896, a la edad de 58 años de edad, dejando entre sus disposiciones algunas importantes limosnas y la celebración de misas cantadas en su memoria, últimas voluntades poco habituales entre los campesinos de la época. El último labrador de las tierras y habitador de la vivienda durante la primera mitad del s. XX, Canelles 18 según la nomenclatura municipal, fue Miguel Tur Escoda, Miquel de Félix, junto a su familia. Era nieto de Quico “Sogall“.

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Escalera interior. Mas de Fuertes, 2016.
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Detalle de fachada. Mas de Fuertes, 2016
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Interior. Mas de Fuertes, 2016
Detalle de ventana. Mas de Fuertes, 2016
Detalle de ventana. Mas de Fuertes, 2016

 

El retorno suele resultar siempre más corto que la ida, y éste es el caso a pesar de las costeras. No hay salida del paraje sino volviendo por los pasos. En pocos minutos estamos de vuelta a un entorno coral de ladridos y motores. Todo cobra sus perfiles cotidianos.

− Pues yo sí podría vivir allí perfectamente, Ximo, arreglando el camino, claro. Pregunté el precio de la finca hace más de veinte años.

− A Pere? Pensava que la casa no estava a la venda.

− Se habló de unos 16 millones…

− És que el tros és gran del tot.

 − Me temo que corren tiempos que ya no son lo que eran.

 

Mas de Fuertes, con Toix al fondo
Mas de Fuertes, con Toix al fondo

[1]  Más tarde comprobaré consultando algunas notas que la finca fue comprada por Torres Orduña con pacto de retracto. Una vez restituida la deuda, la familia recuperó la propiedad (testimonio de Vicente Tur Ivars, “Xacal”). Los libros de amillaramientos de Benissa, años 1893-94, señalan la transmisión con una nota posterior que certifica como finca vendida a D. Carlos Torres Orduña el 26 de enero de 1896. Pocos días más tarde, el 16 de febrero, fallecería Quico “Sogall“, por lo que pensamos que podría existir una relación directa entre la transmisión de la propiedad y su óbito (AHPB. Difuntos. D-10 (1892-1910) f. 77 Pda) . Diez años antes y en este documento fiscal expresado, Francisco Tur Tur aparecía como propietario de 70 cabezas de ganado y una caballería menor.

[2] Genealogía Sogalls:

FRANCISCO TUR IVARS (1804-1880), de Vicente y María, casado con Josefa Tur, padres de:

FRANCISCO TUR TUR (1838-1896), casado con Magdalena Frasquet Crespo, de ellos:

FELIX TUR FRASQUET (1869), casado con Joaquina Escoda Molines en 1894.

FRANCISCO TUR FRASQUET (1864), casado con María Ribes Cabrera, de Pinos.

JOSEFA TUR FRASQUET (1867-1950), casada con José Cabrera Barber en 1891.

JOSÉ TUR FRASQUET (1878-1943), casado con María Pastor Tur.

MARÍA TERESA TUR FRASQUET (1873), casada en Benimarco con Juan Cabrera Ivars en 1899.

 

12 Replies to “El Mas de Fuertes. Canelles, Benissa. Una versión extraña”

  1. enhorabuena!!
    me encanta saber historias de ruinas de las casas antiguas de Benissa
    grata

    1. Muchas gracias. Contaremos más historias. Saludos

  2. Me ha gustado mucho y me gustaría que se organizara una esxursión para poder visitarlo
    Gracias

  3. hola! enhorabona per l’article,un més del terme de Benissa que comparteix tantíssimes coses amb el de Calp.
    Conec la zona i sempre mirava eixa casa al pujar cap a la cantera i deia,com podrien viure ahí dalt? això sí,tranquilitat en tindrien bona cosa…

    Amb el teu permís enllaçe el teu gran blog a dos més modestos que porte jo que són:
    http://www.fentmarxa.blogspot.com
    http://www.sendesdebenissa.blogspot.com

  4. Un testimoni molt interessant. Enhorabona!

  5. Muchas gracias a quienes os habéis tomado la molestia de comentar. Intentaremos mantener una regularidad en la entrada de nuevos posts si las condiciones personales lo permiten. En cuanto a la visita al lugar, yo aconsejo y pido que de hacerse se realice en “petit comité”. Además de ser un lugar muy especial, no deja de tratarse de una propiedad privada. Tenéis mi email a mano en la cabecera de la web para cualquier cosa. Cordiales saludos.

  6. Sogai, es una partida del término de Altea, el apodo puede venir, quizás de ser de aquel lugar.

    1. Cardona Ivars, en su libro “Els cognoms i malnoms de Benissa”, indica que el apodo “Sogall” venía recogido en listados oficiales de finales del XIX, asociado a vecinos de apellido Ivars. Cree este estudioso que el apelativo hace referencia a una “corda d’espart”. Bienvenida sea Miguel su aportación como opción alternativa.

  7. Pepita Mas Barber dice: Responder

    Muchas gracias por traer tantos recuerdos de mi niñez en Canyelles. Recuerdo cuando ibamos a coger almendras, algarrobas o aceitunas desde Altea la Vella, por la ahora Altea Hills, entre El Mascarat a pie hasta Canyelles a la finca dels soliguers. Subiendo por la costera de Vicent el Xacal. Recuerdo el sonido de la chica que no estaba bien y pasturaba a las cabras cada vez que pasábamos por allí. Espero poder leer más historias como esta.

    1. Gracias a Vd. Pepita. Intentaré aportar más historias. Merece la pena si contentan a las personas. Cordiales saludos.

  8. Hola José Luis.
    Hoy, me he decidido a visitar el Mas de Fuertes. Ya en una ruta anterior, bajando desde la Cantera que hay arriba por l’Ombria de Bernia, vi la casa, pero no paré a echar un vistazo.
    Supongo que con estas fuertes lluvias de la última semana de enero, la situación de la casa se ha agravado un poco más, porque está bastante deteriorada.
    No conseguí ver los arreos en el establo, aunque ya digo que había bastantes derrumbes.
    En cuanto al pozo, si en su día lo visteis seco… ahora está hasta arriba de agua.
    No dejabamos de pensar, cuan dura debió ser la vida hace años en estas tierras.
    Saludos y gracias por hacernos partícipes de estas historias.

    1. Saludos, Juan Carlos. Parece que los arreos, arrearon. Bonita experiencia, seguro, la que tuviste. A ver si hay tiempo y contamos más cosas

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